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Manuel Vargas | @MA_Vargas7

Un buen ejemplo de lo que es la practicidad se vivió en el Camp Nou en el partido entre el Barcelona y el Athletic Club que terminó 3-0 a favor de los locales. El cuadro catalán aprovechó al máximo sus oportunidades; mientras que los visitantes no pudieron inclinar la balanza cuando las cosas le favorecían.

La alineación de Luis Enrique fue lo primero que hizo presagiar que todo podría estar a favor de los rojiblancos. Luis Suárez se quedó en el banquillo, además de que hubo descanso para Jordi Alba y Sergi Roberto en defensa, y para Mascherano en el mediocampo.

Con un 11 con muchos teóricos suplentes saltó el Barcelona y rápidamente empezó a pasar apuros contra el Athletic. Los de Valverde presionaron arriba siendo muy efectivos, pero no consiguieron aprovechar los muchos errores de la defensa azulgrana, algo que terminaría pesando.

En una arrancada de Neymar, muy actico durante todo el partido, la pelota terminó en los pies de Paco Alcácer que marcó con un toque de izquierda su primer gol en Liga de la campaña en el minuto 18. El Athletic no se apagó y siguió la presión, pero una falta al lateral del área de los visitantes (min 40) terminó en un tiro libre que Lionel Messi cambió por gol y en el que Iraizoz tuvo toda la culpa de que entrara.

La segunda parte fue un mero trámite en el que los blaugranas se dedicaron a descansar pensando en su partido de Copa de entresemana y los rojiblancos en intentar un remontada que no llegó, más que todo por su falta de puntería porque de ocasiones siguieron gozando.

Aleix Vidal cerró el marcador con un verdadero golazo (67’) unos minutos después de que Messi saliera del campo, en una clara muestra de que en la mente de todos ya estaba en otro conjunto rojiblanco. 

 

 

Fuente – MEREDIANO