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A pesar de ser una de las primeras marcas chinas que fabricó un smartphone —el M8 se presentó en abril de 2007— y de que ya antes había logrado labrarse una sólida reputación gracias a sus reproductores MP3, lo cierto es que la falta de ambición de Meizu facilitó que competidores inexpertos le arrebataran gran parte del pastel que se había ganado a pulso en el mayor mercado del mundo. Hasta que en 2014 reaccionó gracias a las multimillonarias inyecciones de capital procedentes de gigantes como Alibaba, cuyo sistema operativo (YunOS) han adoptado algunos de sus últimos modelos.

Fue entonces cuando decidió lanzar al mercado más de un terminal al año, una estrategia que ha proporcionado tanto resultados positivos como negativos. Por un lado, se ha convertido en una de las marcas chinas que más crece y está ya a punto de entrar en el selecto club de las diez que más venden; pero, por el otro lado, la lluvia de millones ha producido un catálogo de terminales tan extenso como confuso, en el que las gamas se difuminan y unos se superponen a otros en cuestión de pocos meses. Desde Meizu aseguran a EL PAÍS que son conscientes de este problema y que este año los lanzamientos serán mucho más lógicos y comedidos.

De momento, el primero de 2017 ha sido el de la gama más económica, el M5S, que se suma al último del año pasado, el M5Note, para cerrar la familia M5 con la que Meizu quiere afianzar su presencia en los mercados internacionales. No en vano, su antecesor, el M3Note —sí, la familia M4 no existe porque es un número que en chino se pronuncia de forma muy similar a muerte y trae mala suerte— ha sido el terminal de Meizu que más éxito ha tenido en España e incluso ha sido el elegido para protagonizar la mayor campaña publicitaria de la marca en nuestro país.

Por eso, la expectación ante la llegada de los nuevos M5s y M5Note es elevada. Los hemos probado y es evidente que mantienen la línea de sus antecesores, tanto en su diseño elegante y minimalista como en la buena relación calidad-precio. Se agradece, por ejemplo, que el M5Note haya adoptado un cuerpo completamente metálico para deshacerse de las bandas plásticas que esconden las antenas en el M3Note. A la vista, el hermano mayor de la familia parece un terminal de gama alta. Por su parte, es un gran acierto la inclusión de carga rápida en ambos modelos, ya que pocos en su rango de precio —sobre todo en el del M5s— la tienen.

No obstante, las mejoras se quedan excesivamente cortas, y se echa en falta que Meizu no haya arriesgado un poco más para destacar sobre la competencia de la gama media, en la que resulta especialmente difícil diferenciarse. En primer lugar, aunque el diseño es un acierto, también es verdad que ha evolucionado muy poco desde la adopción del sensor de huellas dactilares con el MX4 Pro, hace ya tres años. Otras marcas como OPPO o Samsung han adoptado frontales muy parecidos, y el cuerpo metálico se ha convertido en un estándar industrial que convierte a la familia M5 en una más a ese respecto. De hecho, cuesta distinguir al M5Note del M3Max y al M5s del M3s (el M5 tiene una carcasa de plástico). Sin duda, se habría agradecido un diseño más atrevido o, por lo menos, algún elemento distintivo como el magnífico flash circular de 10 LED que monta la serie PRO6.

Valoración

Relación Calidad – Precio: 4 de 5

Diseño: 3 de 5

Innovación: 2 de 5

Manejo: 4 de 5

Extras: 2 de 5

Veredicto: Neutro

En cuanto a las especificaciones técnicas, no hay duda de que son dos terminales muy sólidos. Incluyen 3 o 4 GB de memoria RAM, chips Mediatek de ocho núcleos, y baterías generosas —3.000 mAh. en el caso del M5s, que tiene una pantalla HD de 5,2 pulgadas, y 4.000 mAh. en el M5Note, de 5,5 pulgadas y resolución FHD—. Sin embargo, salvo por la novedad de la carga rápida, el avance sobre sus predecesores es muy limitado. De hecho, el M5Note monta el mismo procesador que el M3Note, e incluso pierde 100 mAh. de capacidad de batería, aunque el nuevo sistema operativo Flyme 6 (basado todavía en Android 6) se encarga de mejorar el rendimiento y lograr que dure más.

En el caso del M5s, los cambios también son más estéticos que de fondo. De hecho, sorprende la elección del chip Mediatek MT6753, que funciona a una frecuencia máxima de 1,3 Ghz. y que ya fue utilizado en el M2Note de hace dos años. Es más, tanto el M3s como el M5 montaron el Mediatek MT6750 que alcanza 1,5 Ghz. Y algo parecido sucede con las cámaras. Ofrecen buenos resultados (el M5Note cuenta con un macro magnífico), pero se diferencian muy poco de sus antecesoras. No en vano, las dos últimas generaciones de gama media-baja de Meizu (M3 y M5) vienen equipadas con una cámara principal de 13 megapíxeles con una lente luminosa (f 2.2) acompañada de otra frontal (la de los selfis) de 5 megapíxeles y con un objetivo f 2.0. A este respecto, un estabilizador óptico en el M5Note le habría dado una clara ventaja sobre la competencia. Pero Meizu no ha dado ese paso.

Entre los aspectos negativos, llaman la atención dos cosas: primero, que ninguno de los dos nuevos modelos haya adoptado un puerto USB-C; segundo, que incluso la versión internacional del smartphone venga sin Google Mobile Services (GMS) instalado. Eso último es la norma en China, donde Google está desterrada, pero el hecho de que haya que instalar algo tan básico de forma manual es un pequeño engorro para los usuarios extranjeros. Eso sí, hay que reconocer que Meizu permite descargar el paquete de forma sencilla desde su aplicación Hot Apps.

Preguntada por este periódico, una de las responsables de Flyme explica por qué han optado por hacer GMS opcional. Y no tiene nada que ver con la censura china: “Nuestro objetivo es mantener el sistema operativo limpio y sencillo, de forma que requiera menos recursos. GMS ocupa mucho espacio y conlleva la instalación de programas que muchos de nuestros usuarios no utilizan, así que hemos decidido no incluirlo de serie. Por ejemplo, uno de nuestros principales mercados internacionales es Rusia, donde la mayoría utiliza Yandex. En cualquier caso, descargarlo es muy sencillo”.

Lo mejor y lo peor

Lo mejor:

– Solidez de los materiales y diseño

– Sistema operativo con gran rendimiento

– Carga rápida de 50% en 30 minutos

– Botón multifunción M-touch

Lo peor:

– Poca innovación frente a la familia anterior

– Cámaras estándar

– El chip del M5s tiene ya dos años

– Sin puerto USB-C

En cualquier caso, los nuevos móviles de Meizu también cuentan con importantes puntos a su favor más allá de un diseño sólido y atractivo. Entre los más importantes está el botón M-touch, uno de los mejores sistemas de navegación del mercado. Integra en un solo botón las tres funciones tradicionales de Android —ir atrás, ir a la página de inicio, y multitarea—, y añade uno de los lectores de huellas dactilares más precisos. Aunque en un principio puede resultar complicado adaptarse, al final la navegación se hace mucho más rápida y precisa, porque no hay peligro de confundirse de botón o de no atinar al presionarlo.

En el software, uno de los mayores aciertos es la función de pantalla partida que permite utilizar dos aplicaciones de forma simultánea y en la que Meizu ha sido pionera. Así, por ejemplo, el usuario puede ir por la calle orientándose con Google Maps mientras habla con la persona a la que va a visitar a través de una aplicación de mensajería instantánea. O puede navegar por Internet a la vez que escribe en redes sociales. Es una función que se disfruta sobre todo en el M5Note gracias a su pantalla de mayores dimensiones.

Finalmente, Flyme también merece una mención especial porque es una capa de Android muy sencilla y fluida, que no sobrecarga el terminal como sucede con otras diseñadas en China. Así, los nuevos terminales de Meizu logran un rendimiento superior a los de otros con características técnicas similares que se ven lastrados por engorrosos sistemas operativos llenos de bloatware y de aplicaciones que el usuario no puede desinstalar. En definitiva, el M5s y el M5Note son dos smartphones notables que servirán para afianzar a Meizu en los mercados internacionales, pero que podrían haber sido mucho mejores si hubiesen avanzado más en comparación con sus predecesores.

Cuando se ponga a la venta en España a través de la web oficial, el M5 Note con 16 GB de almacenamiento interno costará 229 euros, mientras que el de 32 GB costará 249 euros. Aunque no hay todavía un precio oficial para el M5s en España, juzgando por los 799 yuanes que cuesta en China con 16GB memoria interna, el precio rondará los 150 euros. 

Fuente – EL PAÍS