Carlos Julio Rojas, periodista y líder comunitario recluido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide, solo recibe 60 gramos de comida o a veces nada.

La denuncia la hizo su madre, Sol Rojas, quien lo visitó este sábado en el edificio de la policía política donde se encuentra recluido desde hace 43 días.

El comunicador social fue detenido el jueves 6 de julio por protestar en La Candelaria, Caracas. Cinco días después un tribunal militar le dictó privativa de libertad al imputarlo por la presunta comisión de tres delitos: traición a la patria, rebelión militar y sustracción de efectos pertenecientes a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

La abogada defensora, Elenis Rodríguez, informó que a Carlos Julio Rojas le cambiaron cuatro kilos de papas y le sembraron cinco granadas, convirtiéndose en el primer periodista venezolano en ser imputado por delitos militares.

Fuente – El Carabobeño