Dayrí Blanco | @DayriBlanco07

La Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) actúa en contra de su propia de Ley. Sus funcionarios llegan uniformados, con el chaleco beige y el logo de la institución en rojo en la espalda, varias carpetas que nunca abren en mano y sus objetivos bien definidos: Imponer precios. Y así lo hicieron en el estreno del operativo en Carabobo, donde 100 panaderías fueron obligadas a vender a pérdida.

Se trata de una política definida por José Dichy, secretario de relaciones interinstitucionales de la Asociación Comerciantes e Industriales de la Panificación y Afines de Carabobo, (Acipan), como cartelización, que es una práctica ilegal dirigida a restringir o eliminar la libre competencia. “Eso es lo que están haciendo con nosotros al ordenar vender el pan a precios discrecionales sin respetar la estructura de costos de cada comercio y eso viola la Ley de Precios Justos”.

Desde la Federación de Venezolana de Industriales de la Panificación y Afines (Fevipan), se exhortó recientemente al coordinador nacional de la Sundde, William Contreras, a respetar todos los factores involucrados en el proceso de producción de cada establecimiento de manera independiente.

La venta de panes con pesaje en gramos que nunca han sido elaborados por los panaderos sin respetar estructura de costos, llevará a la quiebra a los dueños de estos locales y al desempleo de miles de familias. Solo en Carabobo 10 mil personas dependen de manera directa del sector.    

Se obligó a producir el pan francés de 84 gramos, cuando lo tradicional desde 50 gramos con un costo de 150 bolívares. La canilla debe ser de 180 gramos en 250 bolívares, y el campesino de 355 gramos en 700.

Hasta el momento no hay reportes de cierre de panaderías ni ocupaciones forzadas en las inspecciones realizadas en la región, y que comenzaron el martes 21 de marzo.      

Fuente – El Carabobeño