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Dayrí Blanco | @DayriBlanco07

El temor está latente. La entrada del período de lluvia se adelantó al menos 14 días y no es una buena noticia para la cosecha de papa en la región. Al menos cinco mil 200 toneladas están en riesgo en el valle de Chirgua, al occidente de Carabobo.

90% de esos cultivos fueron posibles con la importación de semillas que hicieron los agricultores con sus propios recursos a tasa libre. Económicamente estarían en la quiebra, según explicó Aldemaro Ortega, presidente de la Asociación de Paperos de Carabobo  (Asopapa). La temporada de precipitaciones comienza regularmente el 15 de mayo en el país. Esta vez llegó de forma sorpresiva dos semanas antes.

Se trata de 350 hectáreas en la entidad las que están en riesgo. En total son dos mil las que resultarían afectadas al sumarse la producción de Aragua, Lara Mérida, Táchira y Trujillo, de acuerdo a los datos de la Federación Nacional de Productores de Papas y Hortalizas (Fenaphort).

El llamado del sector es a la agroindustria y el Ejecutivo para que establezcan un plan de contingencia con flexibilidad de entrega de arrime o cosecha, “es necesario que se permita a los agricultores entregar el tubérculo en buen estado pero con menos tamaño y húmedo, y no seco, ya que en lugar de cumplirse completo el ciclo de 90 días se llevará a 80 por las condiciones antes expuestas”.

Las restricciones cambiarias que  provocaron que esta vez se importara las semillas a tasa libre, al no tener acceso al sistema de divisas protegida (Dipro) de 10 bolívares, ni al de divisas complementaria (Dicom), causó que un saco de semilla de 25 kilos pasara de mil 50 bolívares a 30 mil durante el último año, lo que representa un alza de 2757%. El abono, que para 2015 se compró en dos mil 200, tuvo que ser pagado en 2016 entre cinco mil 500 y seis mil bolívares. La mano de obra calificada también aumentó. Por 12 semanas de riego antes se cancelaba  150 mil bolívares, ahora se promedia en 500 mil.        

Fuente – El Carabobeño